Tratamos siempre de crear vínculos donde no existen verdaderamente". Mi vieja amiga, la señorita Brookner (Anita), lleva razón. Siempre, siempre, siempre tratamos, denodadamente además, de crear vínculos de cualquier tipo donde no existen ni existirán jamás. Es inevitable.

Ejemplos? Que cada cual encuentre el suyo, porque a estas alturas está claro que todos sabemos de qué pie cojeamos. O no, queridos míos? Además, empiezo a encontrar el rollo lapidación en la plaza pública un poquitín estomagante. Para eso ya está Amina y sus sucesoras. Que si las lapidan, que si no las lapidan, que sí, que no, que sí, que no, que... Qué pereza  chica, por Diossssss.

Otra súper cita de la señorita B.: "Siempre estamos bien dispuestos hacia aquellos que han tenido el buen gusto de pensar que somos guapos". Pues sí, Anita, darling, sweethart. Siempre, siempre, siempre. Súper bien dispuestos: brazos abiertos, piernas abiertas. Todo, todito todo openly open.

Menos mal que aún me quedan mis chambelanes (divinos), como el gran (y tullido) R., que ayer me envió el siguiente retrato: "Intrigante, infame, depravado, ególatra, traidor, alcohólico, vengativo, criminal, cínico, manipulador, mafioso, arrogante, hipócrita, chantajista, taciturno, desconfiado, inestable, desequilibrado, soberbio, colérico, adicto a los barbitúricos, subversivo, mentiroso, perturbado, corrupto, corruptor antidemócrata... "

Sée se  trata de  de Nixon (Richard), un hombre a quien, a juzgar por lo que cuentan las crónicas y los biógrafos, me hubiese encantado Conocer.

Mañana más.