Pasaron desde aquel ayer

ya tantos años,

dejaron en su gris correr

mil desengaños.

Mas cuando quiero recordar

nuestro pasado,

te siento cual la hiedra

ligado a mí,

y así hasta la eternidad

te sentiré.

Yo sé que estoy ligada a ti

más fuerte que la hiedra

porque tus ojos de mis sueños

no pueden separarse jamás.

Donde quiera que estés

mi voz escucharás

llamándote con ansiedad,

por la pena ya sin final

de sentirte en mi soledad.

Jamás la hiedra y la pared

podrían apretarse más,

igual tus ojos de mis ojos,

no pueden separarse jamás.

Donde quiera que estés

mi voz escucharás,

llamándote con mi canción;

más fuerte que el dolor

se aferra nuestro amor

como la hiedra.

TODAVIA de NINA PASTORI