Siento tu mano fría
correr despacio sobre mi piel,
y tu pecho en mi pecho y tu desnudez.
y olvido reproches que imaginé.
Vente conmigo al huerto
que están las rosas
queriendo ver la promesa
que he roto para volver
y así creer lo que les conté.
Dije que te quería
como a nada en el mundo.
que seguía tus pasos,
tu caminar, como un lobo en celo
desde mi hogar
con la puerta abierta de par en par,
de par en par.
Que tenía en penumbra
nuestro rincón
en aquel salón con tus cubiertos
y tu canción
y con tus flores en el jarrón.
Siento tu mano tibia
que palmo a palmo besa mi piel
y tus brazos me enredan hoy como ayer;
en este nuevo día vuelvo a creer.
Vente conmigo al puerto
que hay una barca en el malecón
con tu nombre pintado secando al sol,
con tu nombre grabada junto al timón.
Sabes que te quería
como a nada en el mundo…
Que tenía en penumbras
nuestro rincón… en aquel salón

y con tus flores en el jarrón
Quiero abrazarte tanto
con mis sentidos, con tanto amor
que no haya más sonido que nuestra voz
mi cuerpo en el tuyo a continuación.
Y cantaré a la tierra
como un romero buscando a un dios
y tendré tu regazo, tu comprensión
y una casa pequeña para los dos.
Sabes que te quiero
como a nada en el mundo…

Que seguia tus pasos tu caminar

como una loba en celo

desde mi hogar,con la puerta abierta

de par en par

Que tenia en penumbras nuestro rincon en aquel salón

con tus cubiertos y tu canción

y con tus flores en el jarrón
Que tenía en penumbra
nuestro rincón…